En su magnífico libro "Por qué el Estado sí es el problema" (Ciudadela 2008), Thomas E. Woods pone en cuestión muchos de los prejuicios defendidos por los constructores de la doctrina social de la Iglesia y que convergen en el dirigismo estatal, medidas intervencionistas y contradictorias con el principio de subsidiariedad. Woods, fiel católico, quiere demostrar con su libro que muchas instituciones eclesiásticas desde finales del siglo XIX y durante el XX han defendido medidas que producen más daño que bien a la economía de las naciones y por tanto, más perjuicio social del que intentan paliar.
Woods defiende que la economía se rige por leyes y, por tanto, no es que se pueda estar a favor o en contra, sino que indistintamente a nuestro gusto, las cosas sucederán irremediablemente de una forma u otra, porque los fenómenos económicos obedecen a esas leyes que los economistas tratan de anticipar. Según Woods, el deseo de caridad mal entendida o un cierto "buenismo" han distorsionado una doctrina que todavía no ha aceptado el hecho de que la economía produce mejores resultados y es más "social" en un entorno de libertad de empresa que de estatalismo.
En cierto modo el libro recuerda los capítulos centrales del libro recopilatorio "Capitalismo y cultura cristiana", escritos por Michael Novak y publicado por el IESE en 1999. En definitiva se trata de decir que sí al mercado libre, a la libertad de empresa y un rotundo no a la intervención estatal en la economía y por extensión en la vida de los ciudadanos.
Especialmente interesante es la continua referencia a autores de la Escuela de Salamanca y a autores españoles, normalmente teólogos de rancia tradición tomista, como Juan de Medina, Juan de Lugo, Luis de Molina, Martín de Azpilcueta o Juan de Mariana, todos ellos grandes avanzados a su época en la descripción de los fenómenos económicos y de las soluciones a sus problemas. Woods hace ver al lector que no forzadamente la ortodoxia y la fidelidad a la Doctrina debe llevar a la aceptación de medidas económicas, que entra dentro de lo humanamente discutible, que son no solo ineficaces sino que provocan más pobreza que riqueza.
"Por qué el Estado sí es el problema" es un libro recomendable para introducirse en la defensa católica de la economía libre, siguiendo así una tradición muy de tinte católico que apela a la razón para adentrarse en los problemas del mundo, a pesar de las diferencias de criterio que pueda haber antes de llegar al necesario consenso. Algunos de los capítulos requieren algo de formación previa, aunque el estilo de Woods es sencillo y al igual que los grandes maestros de la economía no utiliza ni fórmulas ni gráficas para darse a entender. Para aquellos que prefieran introducirse en materia económica antes de leer el libro de Woods, les recomendaría Economía en una Lección de Hanry Hazlitt.
Carlos Segade
Profesor del Centro Universitario Villanueva
Thomas E. Woods: Por qué el Estado sí es el Problema.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada